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Editado por Diario ABC, S. L. Conde Gondomar, 9, 3 14003 Córdoba. Publicidad: 957 497 675 Centralita: 957 497 675 Viernes 6 de Marzo de 2009 Diario ABC, S. L. Madrid 2005. Prohibida la reproducción total o parcial sin el permiso previo y expreso de la sociedad editora. Número 34.045. Depósito Legal: M- 13- 58. Apartado de Correos 43, Madrid Precios de ABC en el extranjero. Alemania: 2,30 Bélgica: 2,20 Francia: 2,30 Irlanda: 2,30 Italia: 2,00 Holanda: 2,20 Portugal Cont. 1,50 Reino Unido: 1,40 LE. Marruecos: 18 Dh. Servicio de atención al suscriptor: 901 400 900 atencionsuscripciones abc. es Servicio de atención al cliente: 902 530 770 atencionclientes abc. es Este sábado con ABC Estilo Interiorismo: estética gótica ABCD Larra en su laberinto MH Corazón Fran Rivera y Elisabeth Reyes Presidenta de Asociación de Mujeres Marroquíes Al Amal Nadia Otmani Blanca Torquemada Antonio Astorga Virginia Ródenas EN EL AIRE IDENTIFÍQUESE os obliga el Ministerio del Interior a identificarnos a los que tenemos para el teléfono móvil tarjeta prepago, si no queremos perder este año el número. Lo entiendo perfectamente, porque yo también vivo obsesionada por tener identificados a todos los pájaros. Ya manifestó esta misma obsesión Nabokov con los lepidópteros, cuando dijo: No puedo separar el placer estético de ver una mariposa y el placer científico de saber qué es Va como una saltacercas, inherente a la especie humana, querer identificarlo todo. Puede que sea esMÓNICA te aspecto de nuesFERNÁNDEZtro ser lo más vaACEYTUNO lioso de la Naturaleza, ya que la mirada humana va queriendo nombrar e identificar la vida que tiene delante, por lo que nada existe sin ella, o al menos no existe con nombre y apellidos; y cuando dragan los mares a tres mil metros de profundidad y encuentran un crustáceo hialino aún sin identificar, como sucedió hace unos días, deja por fin de estar perdido en el universo infinito y oscuro de las especies desconocidas, cuando le damos nombre, descripción y familia. Señala Lewontin que el 99,999 por ciento de las especies que han existido sobre la Tierra se han extinguido ya; pero las especies más desaparecidas en el pasado, el presente y el porvenir, son las que ni siquiera dejaron un nombre. Empero, a mí la inexistencia de mi móvil me gustaba, y cuando alguien me llamaba para hacerme una oferta, cosa rara en los teléfonos prepago al considerarnos una subespecie inferior, me daba tranquilidad que no conociera mi nombre de antemano. Lo que no entiendo de esta campaña, es por qué el ministro me trata de tú, Identifícate si yo a usted, no le conozco de nada. www. aceytuno. com El segundo tiro me dejó sin piernas, pero el de la frente no pudo cegarme Un agujero taladra su frente. Es la cicatriz del tercer tiro. ¿Pero quién creyó que una pistola bastaría para acallarla? Hoy su 1,75 de estatura y su belleza de cine cabalgan heroicas sobre una silla de ruedas. Su plan: salvar mujeres ba otra. Lo había perdido todo y tocaba fondo. Para mí la depresión es un lujo que no me puedo permitir. En el hospital Ramón y Cajal di con una doctora, Fernández Cheto- -se da cuenta, siempre son mujeres- que luchó para operarme inmediatamente frente a otros criterios y me salvó. Luego, dio la batalla para trasladarme a la UCI del hospital de parapléjicos de Toledo. Pero la asistente social que nos atendió a mí y a mi hermana nos dijo que qué pintábamos en España y que nos fuéramos a Marruecos, que aquí no teníamos derecho a nada. Una mala trabajadora por la que ninguna otra mujer debería pasar. Tuvo la culpa de que mis sobrinos, nacidos en Madrid, se fueran a Marruecos al decirle a mi hermana, que estaba muerta de miedo, que estarían mejor allí; por ella nos vimos desamparadas. Y me propuse que ninguna otra se viera como nosotras, y así nació Al Amal, la esperanza: con ella me levanto cada día. ¿Y dónde está el fracaso de la Ley de Violencia? En que no hay apoyo, en que todo es papel, en que una mujer con una paliza no puede ir de aquí para allá, no puede esperar ni un segundo, y por eso las llevo a mi casa con sus hijos, para que estén a salvo, porque es una emergencia y no hay tiempo. ¿Cree que si el que me disparó, que ya está en la calle, vuelve a por mí, con una orden de alejamiento caducada, tendré tiempo de sacar este móvil que me han dado, marcar no sé qué número, llamar y esperar a que alguien me socorra? -No me lo sé porque es una vergüenza. Es una tomadura de pelo a las mujeres. El día 25 de febrero el ministro de Trabajo y la secretaria de Inmigración nos citaron en Ferraz a las asociaciones de inmigrantes. Me acerqué a Rumí y le pregunté de qué derechos de las mujeres hablaba, porque a mí no me engañan- -diez años después no ha recibido nada- Y esa mujer sin corazón encendió un cigarro y se marchó sin contestarme, sin decirme ni adiós. Lloré de rabia. N -Resucitó de entre los muertos. -Cuando mi padre murió- -lo mató Hassán I en 1984, tras ser su guardaespaldas y mano derecha de su hermano- mi hermana vino a estudiar a España. Yo había terminado Empresariales en Casablanca y tenía mi propia empresa de importación de moda francesa. Mi hermana conoció a un iraní, se casó con él y tuvo dos hijos. Yo venía continuamente a verla en medio de mis viajes de negocios entre Fez y París. ¡Cuántas veces me pidió que pusiera un negocio en Madrid! Incluso abrí una cuenta en un banco marroquí de la calle de Serrano. Pero yo no quería irme de Fez, alejarme de sus olores, de su medina, de mis raíces... A ella no le iba bien y tampoco decía gran cosa... Siempre tan reservada... Hasta que no pudo más y me dijo que buscáramos un piso. Se quería marchar, pero sabía que él no la dejaría. El 5 de octubre de 1998- -mi vuelo salía dos días después- discutieron y me llamó porque él se había ido de casa. Me extrañó en un hombre tan frío y calculador. Abrí la puerta de su urbanización en Barajas. Ella estaba con Ismael, de dos años, en brazos, y él sacó la pistola. La cubrí y grité que corriera y me disparó en la espalda. Caí al suelo, y seguí gritando que corriera, que corriera con los niños, y me disparó otra vez por detrás, en la cabeza. Ya no podía arrastrarme, mis piernas no respondían... Me sentí como una muñeca de trapo. Otra bala me dio en la frente y en una fracción de segundo perdí la vista. Grité y grité dónde estaban los niños y CHEMA BARROSO -Pero las siguen matando... La esperanza s Otmani (Fez, 1960) ha pasado de empresaria a líder de trabajadoras inmigrantes, de tomar 36 pastillas a ninguna, de llevar pañales a arrastrarse hasta el baño más próximo. Su proyecto (formación y trabajo) busca arraigar en África y cerrar la tumba del mar. La Comunidad de Madrid le apoya -Desde el principio asumí lo que me había pasado y aún hoy, diez años después, no sé de dónde me viene la fuerza para contarlo. Pasé de ser puro nervio, todo el día de arriba para abajo, de tener una empresa, a no tener nada, en esta silla que tampoco ha podido ser una barrera. -Y en el corazón. concentré toda la fuerza en ver y lo logré. ¿Sabe? todo está aquí: en la cabeza. ¡Dios mío, no se sabe ni el número! ¿Pasó mucho tiempo en volver a su vida? -Rápido. Unos once meses. No me queda-