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ABC
DOMINGO 7- -12- -2008
GENTE
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Liza vuelve a Broadway por Navidad
La artista se ha subido de nuevo a un escenario de Broadway casi una década después de su última presentación en Nueva York y ha hecho gala de una voz que, según algunos críticos, se oye mejor que nunca
POR ANNA GRAU CORRESPONSAL
NUEVA YORK. Liza Minnelli ha vuelto a casa. Este mes de diciembre será por entero suyo en Broadway, la Vía Láctea del espectáculo neoyorquino, muy deslucida por la crisis, pero que estos días hace un esfuerzo para recibir por todo lo alto a su hija pródiga favorita, la reina del cabaret. El espectáculo se llama Liza en el Palace por el mítico Teatro Palace, en pleno Times Square, donde ya triunfara durante diecisiete semanas de 1952 su madre, Judy Garland. Ahora aloja el primer desembarco de la hija en Broadway después de diez años. En este tiempo Liza Minnelli se ha divorciado traumáticamente de su cuarto marido, ha devenido sexagenaria y ha tenido que pasar por el quirófano para que le reemplazaran las dos caderas. Pero ella sigue en pie y con ganas de cantar y de bailar. ¿Como antes? La crítica en Nueva York anda dividida entre el sobrecogimiento y la nostalgia. Vaya por delante que a todo el mundo le ha gustado mucho el show, que dura dos horas y veinte minutos, con intermedio, y donde Liza canta grandes éxitos propios, de su madre y de su abuela y hada madrina Kay Thompson, a la que está dedicado todo el segundo acto. A partir de ahí, unos dicen que la voz de Liza Minnelli está mejor que nunca y otros que ya no es lo que era. Pero incluso estos últimos sucumben al poder conmovedor de su maestría y de su entrega. De la audacia con la que Liza Minnelli se ofrece al respetable, haciendo buena la áurea ley que aprendió de sus padres: seguro que el público te ama si tú se lo das todo. Pero todo, todo. Subrayan los más atónitos que la diva conserva intacta su animalidad sobre las tablas, la sensualidad con la que canta sentada en una silla. Además allí no le hacen falta las caderas. Aseguran que el espectácu-
Liza responde a los aplausos del público durante su aclamada actuación en el teatro Palace de la Gran Manzana
REUTERS
lo es tan fascinante y tan evocador que casi resulta interactivo: donde no llega la cantante llega el espectador, que no puede evitar rellenar los huecos con todos los momentos de gloria de Liza Minnelli que guarda almacenados en su memoria. Parte del éxito es la exquisitez a la antigua del show mismo. Hay descargas jazzeras y raperas, hay elegancia electrizante y ritmos envolventes, hay coreografías sublimes, hay una nube de disciplina y de belleza que lo envuelve todo. Vamos, hay un conjunto de cosas que ya no se suelen ver y oír hoy en día. Con Liza Minnelli el vodevil y el cabaret tienen la intensidad del gospel, y poco menos que su mismo carácter sacro. Me siento en forma como nunca, y con muchas ganas de hacer lo que mejor sé hacer mientras el cuerpo aguante y me lo permita ha proclamado a los cuatro vientos Liza Minnelli, que debutó en el cine a los tres años de edad y que se ha pasado la vida mamando show- business en estado puro. No ha sido una vida fácil. Pero el espectáculo puede, y parece que debe, continuar.
Cate Blanchett ya brilla en el Paseo de la Fama de Hollywood
LOS ÁNGELES. Cate Blanchett ha quedado inmortalizada en Hollywood tras recibir una estrella en el mítico Paseo de la Fama, en una ceremonia en la que estuvo arropada por los directores Steven Spielberg, que la dirigió en la cuarta entrega de Indiana Jones y David Fincher, con quien ha trabajado en The Curious Case of Benjamin Button Con una vida lejos de Hollywood que no le ha impedido acumular éxitos cinematográficos, la actriz, ganadora de un Oscar en 2005 por El Aviador forma parte de la élite de actores nominados a la preciada estatuilla varias veces. Sin ir más lejos, en enero pasado aspiró a estos premios por partida doble: como mejor actriz en Elizabeth: The Golden Age y como mejor actriz de reparto por su elogiada representación del músico Bob Dylan en I m not there
La actriz posa toda pudorosa con su estrella
AP