Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
50 CÓRDOBA Víctimas religiosas de la la Guerra Civil DOMINGO 17- -12- -2006 ABC El Obispado busca el nihil obstat para sus mártires Monseñor Asenjo espera que, antes de Semana Santa, pueda pedir permiso al Vaticano para impulsar la beatificación de 126 sacerdotes cordobeses asesinados en la Guerra Civil El prelado ha nombrado a un tribunal para que estudie caso por caso POR RAFAEL A. AGUILAR CÓRDOBA. El obispo, Juan José Asenjo, espera pedir antes de la próxima Semana Santa el nihil obstat de Roma para impulsar la beatificación de los sacerdotes y religiosos asesinados durante la Guerra Civil. Éste es el paso previo que ha de dar el prelado para activar la segunda fase de esta causa (denominada diocesana y que seguiría a la que en la actualidad se encuentra operativa, y que es la preparatoria El director del Secretariado para la Causa de los Santos, Miguel Varona Villar, informó a ABC de que el número provisional de mártires es de 126, de los cuales 83 son sacerdotes, 4 seminaristas, 3 religiosos, 1 religiosa y 37 seglares Se trata- -indicó Varona- -de una suma que puede ir cambiando, hacia arriba o hacia abajo, en función de las investigaciones que estamos llevando a cabo Consciente de la polémica que ha generado la Ley de Memoria Histórica, el Obispado ha dejado claro que su intención no es azuzar el fuego de la crispación, sino únicamente reconocer a quienes fueron víctimas del anticlericalismo. En este sentido, el propio Juan José Asenjo ha escrito en una de sus últimas cartas de la publicación Iglesia de Córdoba que no pretendemos reabrir viejas heridas ni saldar las cuentas pendientes de quienes murieron perdonando a sus verdugos DOS LÁPIDAS RECUERDAN A LOS FALLECIDOS EN LA CATEDRAL No son las originales elaboradas en 1939, que tenían apellidos erróneos y eran incompletas. Se cambiaron por las actuales en 2002. las víctimas religiosas de la Guerra Civil. Los primeros pasos para la beatificación de estos sacerdotes se dieron durante el periodo en el que Infantes Florido estaba al mando de la Diócesis, y fue entonces cuando se nombró postulador de la causa a Manuel Nieto Cumplido. Ya bajo la tutela de monseñor Javier Martínez prosiguieron los trabajos, basados fundamentalmente en la recopilación de información. No obstante, el impulso definitivo se ha dado con Asenjo al frente del Obispado, de tal modo que en 2004, dos sacerdotes (Miguel Varona y Luis Recio Úbeda) fueron enviados a Madrid a hacer un curso en la Conferencia Episcopal sobre la causa de los santos. Recientemente, Juan José Asenjo ha nombrado una comisión de historiadores, teólogos y censores para examinar y verificar las pruebas que obran a En las catequesis El objetivo- -continúa el prelado- -es cumplir con un deber de justicia y gratitud y poner sobre el candelero de la Iglesia el heroísmo y la fortaleza de quienes, por amor a Jesucristo, prefirieron la muerte antes que renegar de su fe En ese mismo texto, publicado el último domingo del pasado mes de noviembre, llama a los catequistas a que enseñen a los niños el porqué del asesinato de RAFAEL CARMONA MIGUEL VARONA VILLAR, POSTULANTE DE LA CAUSA Este sacerdote de Montilla ha sido nombrado por el obispo postulante del proceso para beatificar a los sacerdotes asesinados Francisco Álvarez Baena Nació en Fernán Núñez, en 1880, y fue asesinado en Cañete de las Torres el 4 de octubre de 1936. En 1918 obtuvo el nombramiento de cura propio de Cañete por oposiciones. Constituyó el Sindicato Agrícola Católico en esta última localidad en 1920. Antonio Blanco Muñoz Nació en Pozoblanco en 1871 y fue fusilado en esa localidad el 20 de septiembre de 1936. Desarrolló parte de su acción pastoral en la cácel de Sort (Lérida) y en la de Pozoblanco, cargo que desempeñó hasta su muerte. Mariano Fernández- Tenllado Nacido en Rute en 1885 y ejecutado en Posadas en 1936, fue destinado en 1933 a Posadas, donde comprobó con pesar que en los dos últimos años todos los entierros se habían hecho por lo civil y los cultos religiosos apenas los seguía la población. Al estallar la revolución, hacía ocho meses que don Francisco se encontraba en cama por un ataque de hemiplejia, paralizada toda la mitad de su cuerpo, casi sin poder andar. La casa del párroco estuvo permanentemente vigilada, siendo visitado diariamente por los milicianos que le decían: Don Francisco, a ver si se pone pronto bueno para que lo podamos matar El 4 de octubre, obligaron a su hermana Antonio Álvarez y a su cuñado Rafael Mesa que lo sacaran en brazos y que lo introdujeran en un coche para llevárselo Lo mataron a un kilómetro de Cañete, en un arroyo llamado De la Fuensanta. Era la una de la madrugada del día de San Francisco de Asís, fiesta onomástica del párroco. El cadáver fue enterrado en el mismo lugar. A la familia le dijeron: Vayan tranquilos: ha muerto rezando El día 15 de agosto entraron los revolucionarios en el pueblo y, al día siguiente, lo encontraron en el sótano de una casa y se lo llevaron detenido. En el juicio público, efectuado en el patio de cárcel, le preguntaron: Con que tú eres sacerdote Y él respondió con entereza: Soy sacerdote de Jesucristo, de la Iglesia católica, apostólica y romana y estoy dispuesto a dar mi vida por ello El día 20 los llevaron en un camión al cementerio para ejecutarlos, y por el camino iban cantando a Cristo Rey. A la llegada, algunos, cogidos de la puerta, no querían pasar, y otra vez empezó a animarlos, diciéndoles: Hermanos, reflexionad, que son sólo unos instantes los que nos quedan para entrar en el cielo Junto a él fue fusilado don Feliciano Cabrera Calero, presidente de la Adoración Nocturna de Pozoblanco Antes de que se proclamara la revolución anarquista y el comunismo libertario en el pueblo a partir del 22 de julio de 1936, alguien le aconsejó a Don Mariano: Márchese que lo van a matar Él contestó: No dejo mi parroquia La mañana siguiente fue de espanto para la familia. De pronto vieron cómo con golpes de hachas y hoces rompían la puerta de entrada. No hagáis daño a mi madre ni a mis hermanas ni a mi parroquia dijo a los asaltantes. Le contestaron: No se preocupe por nada ni por nadie que ya lo tiene todo arreglado Fue detenido y llevado junto a 48 sentenciados más, a los que don Mariano les dio la absolución. Murieron todos a tiros y rematados a hachazos, incluido Don Mariano. Los cadáveres fueron echados en el carro de la basura y enterrados en una fosa común