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64 Cultura SÁBADO 2 4 2005 ABC VICENTE AMIGO Guitarrista Respeto mucho la tradición, pero también respeto el tiempo que me ha tocado vivir Cinco años pueden parecer muchos. Pero para quienes se empeñan en dejar huella pasan volando. Vicente Amigo asume la responsabilidad de nuevo. Dice que no se ha decidido a publicar su nuevo disco hasta no tenerlo muy claro. Por eso, a pesar del visible cansancio con el que llega a la cita, habla con aplastante serenidad. Vivencias Imaginadas Ciudad de las Ideas Un momento en el sonido ¿Le gusta retratarse desde el título del disco? -Me gusta meterme en todo lo que hago. Soy un metomentodo. Cuando hago un disco, estoy encima de la portada, de la ortografía... Busco la belleza dentro de mis posibilidades. Pero no sólo eso. Los títulos, además, los pongo de acuerdo con lo que busco. Y yo no es que busque un momento, sino que busco el momento, ese momento que trasciende en uno mismo. Eso lo llevo buscando toda la vida. -Decía Paco de Lucía que de mil horas de creación, sólo valía una décima de segundo, pero que esa décima da más placer que... -No son placeres comparables. Desde luego, el arte trasciende más en uno mismo. Por ejemplo, cuando yo tengo la guitarra en las manos y me rebusco por dentro, soy feliz como persona. Es algo que me apasiona a la vez que un tormento. Es como un espejo en el que te miras y ves siempre al mismo tío, pero tienes el compromiso de buscar en ese espejo algo nuevo en ti. Es como buscar cachitos de ti. -Pues ha estado cinco años buscando. -No, es que he estado de vacaciones. (Risas) ¡Anda ya! Llevo sin vacaciones no sé cuánto tiempo. Pero, sí, la verdad es que no me he dado mucha prisa en hacer este disco. Ha salido cuando tenía que salir y creo que para bien. ¿Cree que le ha salido un disco ultratradicional y moderno al mismo tiempo? -Todas las cosas del arte tienen muchas lecturas, pero eso es lo que he buscado. Pensé dejar todo el disco sólo con guitarra, palmas y cante, pero luego pensé que no tenía que demostrarle a nadie lo que ya me he demostrado a mí. En todo caso, es un disco hecho pensando en lo tradicional, pero comprometido con mi época. Lo que sí tengo El lunes verá la luz Un momento en el sonido su nuevo disco. Cinco años después, el guitarrista, empeñado en renovar lo clásico, sale de un estudio. Va por José Tomás. TEXTO: ALBERTO GARCÍA REYES FOTO: MADERO CUBERO Amigo confiesa que ya guarda en su guitarra una soleá que huele a azahar claro es que el hecho de que un disco sea moderno no consiste en meter una batería, sino en tener un argumento nuevo. -Dice Juan Habichuela que para distinguir qué están tocando algunos jóvenes tiene que leerse el programa de mano. -Estoy seguro de que Juan Habichuela no decía eso por mí (risas) En el flamenco se usa mucho la frase es que ése se está saliendo del flamenco Y yo lo que digo es que a lo mejor no ha entrado nunca. El flamenco no te lo puedes sacar de la manga, es una carrera que hay que estudiar, una carrera que no debe pararse, que debe evolucionar para que no se muera, pero que tampoco tú debes parar de estudiarla desde su origen para conocerla bien. Hay que ir todo el tiempo un poquito para adelante y un poquito para atrás. -Salvo el primer tema del disco, la rumba Demípatí todo lo demás sigue esa filosofía: tradición en el carácter y mucha melodía. -Yo no busco tampoco melodías que se puedan cantar. Lo que sale, así se queda. Si me sale sencilla, apechugo con esa sencillez. Con la complicación me pasa igual, ni huyo de ella ni la busco, nace trabajando. -Por cierto, la bulería Campo de la verdad está dedicada a José Tomás. ¿Por qué? -Es de los pocos temas en mi vida para los que me he puesto a pensar en alguien. Tenía ganas de hacerle un regalo, que en realidad trata de ser una faena para el recuerdo. Es una bulería muy tradicional, pero creo que muy personal, porque yo respeto mucho la tradición, pero también respeto el tiempo que me ha tocado vivir y quiero dar pasos al frente. Espero que no me falte nunca esa voluntad. ¿Le inspira mucho el toreo del de Galapagar? -Me duele. Se le encoge a uno el alma. He llegado a llorar con él. ¿Él es su torero? -Yo he visto a Paula y me ha encantado. He visto a Curro y me ha vuelto loco. Pero he visto a José Tomás y he llorado. No quisiera herir a nadie, pero él tiene un sitio en mi historia personal, porque me ha transmitido muchísimo. -El campo de la verdad de José es el ruedo. El suyo, la guitarra. Y parece que está sufriendo allanamiento de morada. Cuántos vicenteros hay, ¿no? -Tengo que apechugar con eso también. Desde que empecé a tocar busqué esa personalidad y creo que desde chico he tenido un lenguaje más o menos propio, pero cuando te das cuenta de eso es cuando miras para atrás y ves que hay gente que te sigue. Lo agradezco, pero es algo que me produce un poco de vértigo, aunque tengo que seguir ahí para no defraudarlos. ¿Hacía usted lo mismo con Paco de Lucía, Manolo Sanlúcar... en su niñez? -Yo iba de cabeza a la tienda a comprar lo nuevo de Paco, de Manolo, del Niño Miguel, de Serranito... Claro. -Bueno, retomemos. ¿Por qué siempre que toca por soleá piensa en Córdoba? La de este disco se titula Mezquita -No se crea que no me voy a acordar muy pronto del Callejón del Agua, donde nació mi madre. Eso tiene también una soleá. ¿La tiene en la cabeza? -Algo tengo por ahí- ¿Y en las manos? -También. Tengo algunas falsetas que huelen a azahar. No sé cuándo saldrá el próximo disco, pero ya verá. -Hablando con usted da la sensación de que, por su influencia, su trayectoria y su poso, es un anciano. -Cumplí 38 tacos el otro día, pero es verdad que llevo mucho tiempo en esto. ¿Recuerda el Vicentito de La fuente de lo jondo con El Pele? ¿Ha cambiado mucho? -Claro que me acuerdo. Hay mucho en mi toque de entonces que también hago ahora. Eso es porque me mueve la misma ilusión. ¿Vendrá a presentar el disco a Sevilla? -Quiero hacerlo a principios del verano. Y me gustaría venir al Lope de Vega, que es un teatro con mucho encanto para mí. Todavía recuerdo una vez que le toqué allí al Pele por soleá y por seguiriyas. Fue algo mágico. El flamenco no te lo puedes sacar de la manga, es una carrera que debe evolucionar, pero que tienes que estudiar desde el origen He visto a Paula y me ha encantado. Curro me ha vuelto loco. Pero he llorado viendo torear a José Tomás. Él tiene un sitio en mi historia personal