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64 Cultura VIERNES 7 5 2004 ABC El Estado adquiere 20 cartas de Goya por 420.000 euros en Alcalá Subastas b El destino de estas cartas será BIBLIOTECA DEL VIAJERO LIBROS PARA VIAJAR, VIAJES PARA LEER Nadime Gordimer, premio Nobel de Literatura en 1991, nos acerca en La hija de Burger una de sus mejores novelas, a la Suráfrica de los años setenta. Un viaje al corazón del horror narrado con pulso magistral. Este domingo con ABC por 2,50 euros posiblemente el Museo del Prado, que ya es poseedor de un extenso número de misivas de la misma serie que la comprada ayer ABC MADRID. Una colección de cartas manuscritas de Francisco de Goya fue adquirida ayer por el Estado, que ejerció su derecho de tanteo, en Alcalá Subastas por 420.000 euros, su precio de salida. El lote había sido declarado Bien de Interés Cultural (BIC) lo que impedía su salida de nuestro país. Las cartas procedían de la colección Casa Torres y eran las últimas de su mismo género que aún se conservaban en manos privadas. El Prado será presumiblemente el destino final de estas cartas, ya que esta institución ya es poseedora de otras 98 cartas de la misma serie. Diecinueve de estas cartas fueron enviadas a su amigo de la infancia Martín Zapater. Se trata de una parte de la extensa correspondencia que ambos mantuvieron entre 1775 y 1881. Algunas contienen dibujos del pintor. La otra carta del lote está dirigida a Doña Joaquina de Alduy y está fechada en Madrid el 6 de julio de 1781. África durante el apartheid POR MERCEDES MONMANY Kosme de Barañano hará público hoy su cese como director del IVAM JOSEP ALBIOL VALENCIA. Kosme de Barañano anunciará hoy su cese como director del Instituto Valenciano de Arte Moderno, puesto para el que fue nombrado en mayo de 2000 en sustitución de Juan Manuel Bonet, actual director del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía. La Generalitat Valenciana, de quien depende el IVAM, no confirmó la noticia, pero sí lo hicieron fuentes cercanas a Kosme de Barañano, que ayer mismo presentó una exposición conjunta de los jóvenes artistas alemanes Barbara Eichhorn y Wenzel Ziersch. Todo apunta a que la sustituta de Barañano será Consuelo Ciscar, número dos en el área de Cultura de la Generalitat Valenciana. Este extremo tampoco fue confirmado de forma oficial, pero fuentes del IVAM dan por casi segura su llegada al museo. De Barañano tiene previsto presidir hoy una reunión ordinaria del consejo rector del IVAM sin apenas puntos del día Será entonces cuando haga oficial su cese a sus colaboradores. na de las más conocidas escritoras de Suráfrica, junto al último premio Nobel de Literatura, J. M. Coetzee, y junto a Breyten Breytenbach o André Brink, las novelas y relatos de Nadine Gordimer tendrían durante años como trasfondo narrativo casi exclusivo la situación política en su tierra natal, con continuas y abiertas denuncias contra el régimen vergonzoso del apartheid (hasta 1994 no se celebrarían las primeras elecciones democráticas con participación de la población negra) contra el férreo control policial ejercido contra todo tipo de opositores; y contra la censura impuesta en su país por las autoridades segregacionistas. Su cercanía al partido del Congreso Nacional Africano (ANC) de Nelson Mandela, condenado a cadena perpetua en 1964, y su claro compromiso político, harían que su imagen pública de militante de una causa ahogara en ocasiones su obra de escritora. En 1991 le sería otorgado el premio Nobel de Literatura. Nacida en 1923 en una pequeña ciudad minera, cerca de Johannesburgo, en cuya Universidad más tarde estudiaría, sus padres eran emigrantes acomodados, de ascendencia mitad rusa e inglesa, pertenecientes, por tanto, a diferencia de escritores como Coetzee, a la mayoría blanca anglosajona, y no a la de origen holandés, la de los afrikaners. A los 11 años, Nadine Gordimer dejaría la escuela a causa de un pequeño soplo en el corazón que pretextó su madre y que luego se descubrió imaginario. Pasaría cinco años leyendo todo lo que caía en sus manos. Su primer relato lo publicaría a los 13 años y a él seguirían recolecciones como Los compañeros de Livingstone o Face to face. U La hija de Burger Rosa era una niña cuando su padre fue condenado a cadena perpetua por promover la revolución en Suráfrica. No era la primera vez que lo encerraban, pero sí sería la última. A su muerte en la cárcel, empieza para ella un nuevo camino, que la llevará a encontrar el amor y a enfrentarse, lejos de casa, a su propio destino. Fecha de entrega: Domingo, 9 de mayo precisamente la pregunta obsesiva que pendería sin cesar sobre todos ellos: ¿Quién está capacitado para hablar de quién? o si se prefiere ¿quién tiene la legitimidad para hacerlo? Nadine Gordimer comenzó su carrera literaria a principios de los años 50, al igual que otras grandes escritoras anglosajonas de nuestro tiempo como Iris Murdoch, o como Doris Lessing, también altamente comprometida toda su vida con los problemas del continente africano donde vivió durante años. La hija de Burger (1979) es una de sus mejores y más conocidas novelas, junto a otras que le dieron gran popularidad como Un invitado de honor (1970) El conservador (1974) La gente de July (1981) La historia de mi hijo (1990) o Nadie que me acompañe (1994) Una novela prohibida La hija de Burger sería prohibida en su día en su país, por varias razones: por un lado, por retratar la sangrienta represión de Soweto, que culminó con la matanza en 1976 de centenares de estudiantes de enseñanza secundaria; y por otro lado, por escoger como personaje simbólico y central, la figura de un comunista mítico, muerto en la cárcel, Lionel Burger. Rose, la narradora, es una colegiala de 13 años al comienzo de la historia. Hija de militantes marxistas afrikaners, ahora detenidos, todos ellos son descendientes de bóers que emigraron para fundar sus repúblicas agrarias, sometiendo a los pueblos indígenas Más tarde, algunos de estos descendientes rebeldes, escandalizados ante una situación que convertía a seres humanos en inferiores, emprenderían la lucha antiapartheid por el fin del racismo y la injusticia invocando al mismo tiempo las palabras de Lutero: Aquí estoy (Ich kann nicht anders) Rose, en su bildungsroman o novela de formación, intentará en vano escapar de la impronta paterna. Tras una estancia en Francia, volverá a su país para proseguir el combate de su padre. Acusada de haber fomentado las revueltas entre escolares, será encarcelada. No tendrá ya ninguna elección, el ciclo se reanudará sin posibilidad de escapatoria: Nuestros hijos y los hijos de nuestros hijos. Los pecados de los padres; por fin, los hijos vengan en los padres los pecados de los padres. Sus hijos y los hijos de sus hijos; ése era el Futuro, en manos no previstas... Todo se hace en nombre de las generaciones futuras Soberbio testimonio sobre una época oscura Nadine Gordimer nació en 1923 en ciudad minera del Transvaal surafricano. Hija de un judío lituano y una británica, toda su obra como narradora está ligada N. Gordimer 1923 al drama del apartheid, sus fundamentos históricos y sus consecuencias morales y psicológicas para blancos y negros. Estudió en la Universidad de Witwaterstrand, y publicó su primer cuento, Vuelve de nuevo mañana, a los trece años. Ha vivido casi siempre en Johannesburgo, lo que no ha impedido que los sentimientos ligados a la experiencia del exilio estén presentes en su obra. Entre sus libros destacan La suave voz de la serpiente (1956) El conservador (1974) La hija de Burger (1979) La historia de mi hijo (1990) Nadie que me acompañe (1994) y Un arma en casa (1998) En 1991 recibió el premio Nobel de Literatura, y en aquella ocasión ponderó tanto la soledad inherente a la escritura como la magia de sus efectos en el prójimo. Literatura comprometida En sus principios, influida por teóricos marxistas como Georg Lukáks, o por autores como Albert Camus, se limitaría a denunciar los prejuicios y las ilusiones de los blancos liberales de su país. Pero desde los años sesenta comenzó a concretar sus tomas de posición, con una literatura cada vez más comprometida con las circunstancias políticas y sociales, sin olvidar en ningún momento que la historia de África había sido construida por los propios europeos que aún la habitaban, con todos los límites y contradicciones, por tanto, a los que podían conducir las llamadas a la revolución Ésa sería