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ABC DOMINGO 7 12 2003 67 Cultura y espectáculos RAÚL ALONSO Poeta, Premio Ciudad de Córdoba Ricardo Molina 2003 Dustin Hoffman fue rechazado para rodar una película en España justo antes de triunfar con El graduado El mundo actual precisa una reflexión más ética de la realidad a través de la literatura CÓRDOBA. Las cuestiones laborales han llevado a Raúl Alonso a residir en Valencia, lugar desde el que analiza las claves de El amor de Bodhisattva el poemario con el que ha logrado el Premio Ciudad de Córdoba Ricardo Molina. Libro explícitamente religioso éste que le ha llevado a reivindicar sus numerosas lecturas, su mirada a los integrantes de Cántico. Pausado, analítico y sugerente en el verso, Raúl Alonso reivindica la herencia poética de sus antecesores en el púlpito poético. Desde la humildad y, por supuesto, a través de trazos singulares, sorprendentes. -En primer lugar, ha de resolverme una duda, ¿de dónde surge el término Bodhisattva? ¿Dónde lo encontró? (Risas) Trato de unir el amor a un término budista, que procede del sánscrito y que viene a definir algo así como la persona que encarna la compasión. Es un término y un concepto divino para los budistas. También, he de reconocerlo, es una palabra con una cadencia bonita, sugerente para la poesía. Y ello me llevó a utilizarla para este libro. -Que le lleva por los derroteros de la poesía religiosa. Al menos esto argumentaba el jurado que le concedió el Ricardo Molina. -Cierto. Es un libro muy religioso, diría que explicitamente religioso, puesto que la última parte recoge auténticas oraciones al Cristo. Hay una inquietud panteísta en esos versos, pero siempre con la resonancia de Cántico, la búsqueda de otro ascendente. Considero que El amor de Bodhisattva sigue la línea que establecé con el Libro de las catastrofes una fusión de éste con La plaga Busco la modernidad. También, para no circunscribirme a un dogma cristiano del sentido religioso, he acudidio a las corrientes budistas. ¿Considera que esa mirada al ámbito religioso no sitúa a su obra fuera de las corrientes o propuestas que hoy reinan en la poesía? -Tanto por mi formación académica como cristiana, siempre he sido una persona con inquietudes religiosas. He optado por profundizar desde mi literatura en esa senda. El mundo actual es demasiado prosaico, los acontecimientos que suceden son terribles y es un momento adecuado para proponer una reflexión más ética de la literatura y de la realidad. ¿Quizás sea también un homenaje a los Ricardo Molina, Pablo Gar- El poeta cordobés reconoce que ahora la poesía joven está de moda, una circunstancia que considera que terminará por diluirse para dejar ver con claridad a los poetas interesantes TEXTO: RAÚL RAMOS FOTOGRAFÍA: ARCHIVO cía Baena, Juan Bernier, -Pienso que sí. Tal vez dentro de mi movimiento generacional, sea el que más afinidad tenga con Cántico. sobre todo con Juan Bernier, Ricardo Molina y Pablo García Baena que son poetas de mi mesita de noche. Esa pasión hacia Cántico impregna este libro. ¿Con quién se queda: García Baena o Ricardo Molina? -Pablo estará de acuerdo en que los dos nos quedáramos con Ricardo Molina. La poesía de García Baena es algo exquisito. El pulso vitalista adolescente del primer Ricardo Molina es terrible, pero el dominio y el artificio barro- co y culturalista de Pablo no tiene parangón. ¿Un premio de estas características y con un jurado de prestigio elevará el ego del creador? -No necesariamente. Soy consciente de que la literatura me ha tratado bien. También Córdoba. Con mi tercer libro, mi ciudad me hace sentirme profeta en mi tierra. Siempre desde la prensa, el público y el sector de la cultura me han tenido muy en cuenta. publicaciones. Este reconocimiento no lo voy a ignorar. Sé que esto de la poesía no es un género que se preste al gran éxito. Es minoritario y oxigena con dis- creción al creador. Procura una fama modesta y un disfrute modesto con su sabor. -Palidecen los encuentros literarios en la ciudad como los que se celebraban en el Can- Can con usted y los escritores de su hornada. -Pero se compensa con la editorial Plurabelle. El hecho de que haya aparecido en Córdoba una apuesta seria por la la literatura como se ha visto es importantes. Una editorial es un elemento dinamizador que tiene un carácter empresarial no menos interesante. Hubo un momento que por nuestra experiencia universitaria y vínculos afectivos desarrollamos algunas propuestas en los bares. Pero muchos nos hemos ido a trabajar fuera... Creo que es tiempo para otras voces como Antonio Agredano, Elena Medel, Mertxe Manso, Daniel García... ¿Forma parte de un gran hornada de poetas a los que reconocen en forma de premio? Ahora me asaltan a la memoria Juan Antonio Bernier, Juan Carlos Reche, Eduardo Chivite, Rafael Antúnez, -Ellos participan de la alegría por este premio en la misma medida que yo. Todos mis libros están llenos de sus opiniones. ¿La poesía joven vende en el mercado de la literatura? -Pienso que la poesía tiene algo especial, no depende de las modas ni del mercado. Un poeta como Leopoldo de Luis, Premio Nacional de las Letras, con trayectoria larga y una profunda poesía siempre está en el recuerdo. Los autores y la poesía siempre se mueven en un magma subterráneo que siempre termina aflorando. Vicente Núñez, Pablo García Baena son otros nombres importantes. El lector de poesía es exquisito y tiene constancia de lo que es la poesía. ¿Y en su caso? Mi situación actual es algo complicada. Desde hace un par de años parece que la etiqueta de joven vende. Ciertamente mi coyuntura de ser joven y cordobés me introduce en la moda de los jóvenes de Córdoba, lo que no es incompatible con la calidad. ¿Reivindica su independencia? Sí que me gustaria, como caracter impostado, la independencia. Elena Medel o Juan Atnonio Bernier no escriben pensando en lo que está de moda. Pienso que nadie piensa en la moda, pero tenemos conciencia de estar un remolino ajeno que durará poco tiempo. Se irá el remolino y se barajarán otros nombres.