
ABC
MIÉRCOLES 7 5 2003
Editoriales 7
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GUILLERMO LUCA DE TENA NEMESIO FERNÁNDEZ- CUESTA CONSEJERO DELEGADO: SANTIAGO ALONSO PANIAGUA
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CATALINA LUCA DE TENA JOSÉ ANTONIO ZARZALEJOS DIRECTOR ADJUNTO DE ABC CÓRDOBA: F ERNANDO DEL VALLE LORENCI
EDITORA: DIRECTOR:
LOS INTELECTUALES ACUSAN
L manifiesto de intelectuales españoles y extranjeros contra la situación de opresión creada por el terrorismo en el País Vasco, bajo el título Aunque... constituye un significativo avance en la denuncia contra ETA y en la deslegitimación de las excusas nacionalistas a la violencia terrorista. Quizá para el nacionalismo gobernante se trate de otro intento de sembrar crispación en la sociedad vasca, equiparable a la disolución de Batasuna, a la declaración de ilegalidad de 241 candidaturas de camuflaje, a la persecución penal de los artificios creados por ETA (Xaki, Ekin, Gestoras, Jarrai, Herriko Tabernas, Udalbiltza Kursaal) y, en general, a todo lo que desde 1997 ha sido un refuerzo del Estado de Derecho y una disminución de la capacidad operativa de la banda terrorista, en el terreno criminal y en el político. El nacionalismo está repugnando especialmente la batalla de las ideas que ha lanzado el constitucionalismo vasco contra su hegemonía- -como bien saben profesores universitarios, intelectuales y periodistas- -porque ahí es donde siente que la derrota intelectual y social de ETA puede ser también la de su hegemonía. ETA y el PNV comparten la misma visión del problema vasco, anclado, según una y otro, en la privación histórica del derecho de autodeterminación. Cualquier afirmación democrática de la legitimación de las instituciones vascas, cualquier defensa del régimen estatutario, se convierte inmediatamente, para ETA y el PNV, en una negación inadmisible del manido conflicto. Si no fuera así, el nacionalismo vasco habría apoya-
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do todas las manifestaciones de las víctimas contra ETA, todos los movimientos de liberación impulsados por el espíritu de Ermua y todas las reformas legales aprobadas para descabezar a la hidra etarra. Pero el nacionalismo ha vinculado sus principales objetivos estratégicos a la suerte de ETA, fundamentalmente, el objetivo de conseguir que el cese de la violencia se consiga a costa de más hegemonía nacionalista, que es el chantaje último que encierra la propuesta soberanista de libre adhesión. Por esto mismo, cuanta menos ETA vaya quedando, menos argumentos tendrá el chantaje nacionalista de paz por soberanía. Por eso, al PNV le interesa que haya alumnos etarras en la Universidad y concejales y junteros proetarras en las instituciones democráticas vascas, para que nadie olvide que hay un conflicto político que sólo se resuelve con más concesiones al nacionalismo. Es perfectamente coherente que, para el PNV, la acción contra ETA, contra su entramado y contra el ideario de la banda terrorista alejen la solución, que es la solución final nacionalista, no la que se deriva de la aplicación de la ley y de la firmeza constitucional, cada día más sólida. N este estado de contestación política y de ofensiva legal, el manifiesto de intelectuales como Arrabal, Bryce Echenique, Goytisolo, Vargas Llosa, Bernard- Henry Lévy, Fuentes o Gordimer, entre otros, añade más fuerza moral a la denuncia contra ETA y contra la especulación cómplice que el PNV hace con la violencia. Durante mucho tiem-
po, la causa nacionalista se asoció a la lucha antifranquista, lo que propició un trato complaciente de los intelectuales europeos con el terrorismo de ETA. Veinticinco años de democracia constitucional, más de veinte de gobierno nacionalista y un régimen de autogobierno superior al de un sistema federal han convencido a la opinión pública europea y a sus intelectuales de que el terrorismo etarra no es más que una violencia criminal, puramente delictiva, sin ninguna justificación política ni histórica. El victimismo contra el estado opresor ya no vende fuera del mercado nacionalista.
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pesar de esta realidad, el nacionalismo gobernante sigue proporcionando al mundo etarra argumentos para justificarse políticamente, aislándose de una corriente de compromiso y denuncia contra ETA que ya ha trascendido nuestras fronteras, expresada en declaraciones políticas, resoluciones parlamentarias, normas europeas, cooperaciones internacionales y, lo que es más importante, estados de opinión. Si el PNV vuelve a preguntarse porqué fue expulsado de la Internacional Demócrata Cristiana, porqué el PP y el PSOE fijaron una posición común sobre el Pacto de Estella en el Acuerdo por las Libertades y contra el Terrorismo, manteniéndola hasta hoy, o porqué los intelectuales del manifiesto se refieren a la impunidad moral propiciada por las instituciones nacionalistas no tiene más que verse a sí mismo en estos últimos meses ejerciendo el protectorado político y judicial de Batasuna y de ETA.
SEFARAD, ESPAÑA, LOS JUDÍOS
L presidente del Gobierno está realizando una de las acciones de política exterior más relevantes de un mandato que acaba por voluntad propia. Tras la intervención aliada en Irak, en la que España se comprometió con determinación, esta nueva visita a Estados Unidos se produce en el marco de unas relaciones hispano- norteamericanas como no habían existido nunca antes. Convertir este viaje en un eslabón más en el cerco al terrorismo etarra, consolidar la alianza EspañaEE. UU. y asegurar la presencia española en el rediseño del orden internacional son objetivos explícitos del viaje. Pero, sin duda, la agenda de este periplo ha reservado espacio para otros objetivos. Es en este contexto en el que se enmarca la inauguración en Washington de la exposición Sefarad, que ya estuvo en Toledo y estará en Amsterdam, y el discurso ante el Congreso Judío Americano, una institución influyente en la política interior y exterior de los Estados Unidos y de gran proyeccción en Israel y en las grandes comunidades judías que la diáspora, el paso del tiempo y los acontecimientos, se encargaron de repartir por todo el mundo. Sefarad, España en hebreo, da nombre a una muestra que recoge parte del rico legado y la memoria de los judíos españoles. A pesar de la expulsión,
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traumática sin matices en todos los aspectos, ni se extirparon las raíces judeo españolas ni se yugularon las extraordinarias aportaciones de éstas en las ciencias, la filosofía y la historia de esta tierra. Además de recordar a figuras esenciales de Sefarad, entre otros el ejemplar Maimónides, baste un sólo detalle para ilustrar esta herencia: en algunas casas judías, desde Tel- Aviv a Sarajevo, pasando por Buenos Aires, sus habitantes conservan enmarcadas aún las viejas llaves que abrían el portalón de las casas de sus antepasados en Toledo, Córdoba, Gerona o Ribadavia. El vínculo definitivo, albacea final de este legado, es la perdurabilidad de una lengua, el sefardí, que aún se habla y se escribe en algunas comunidades como tributo de aquel pasado hecho presente cinco siglos después. Con esta exposición, España rinde homenaje a una parte de sí misma y, al mismo tiempo, proclama su legitimidad, si es que eso fuera necesario, para estar en el azaroso presente histórico del pueblo judío y en el proceso que el Estado de Israel tiene que seguir para vivir en paz con sus vecinos árabes. El discurso ante el Congreso Judío Americano será, en este sentido una pieza más. El jefe del Ejecutivo, con algunas gestiones discretas y eficaces, tanto en Jerusalén como en Damasco, ha hecho aporta-
ciones al clima de esperanza que ahora se vuelve a dibujar para Oriente Próximo. La visita a Washington puede darle consistencia y continuidad a ese papel de España. Es frecuente en nuestro país confundir judío con israelí y sionista con derechista o colonialista. Ni una cosa ni la otra. Pero el pueblo judío está íntimamente ligado, por razones humanitarias, históricas, religiosas y emocionales, al Estado de Israel, y el sionismo, con un componente izquierdista más importante que el religioso, constituyó uno de los cimientos para laconstrucción deese Estado. Igualmente no se puede, desde una legítimacrítica a Sharón, expresar una actitud antisemita. Sharón es primer ministro del mismo país que construyeron Ben Gurión, Golda Meir, Menahem Beguin, Isaac Rabin, si bien, visto lo visto, es casi seguro que Sharón no pasará a engrosarla lista de los mejores hombres del Estado de Israel. Ahora que se cumple el 55 aniversario de la independencia de Israel, la Hoja de Ruta, el cúmulo de esperanzas, la entrevista proyectada entre Sharón y Abu Mazen y la posibilidad de restaurar la confianza y abrir, otra vez, el camino hacia un entendimiento, difícil pero posible, no son malos regalos de cumpleaños para ambos pueblos.