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22 Nacional LUNES 10 3 2003 ABC MANUELA DE MADRE Ex alcaldesa de Santa Coloma de Gramenet y diputada socialista en el Parlamento de Cataluña El federalismo no es lo que piden las masas ¿Aceptará la oferta de Pasqual Maragall para ser su número dos en la próxima lista electoral? -No fue exactamente una oferta, fue una conversación para darme ánimos, hacerme ver que soy importante para el partido. -Aunque no sea una oferta en firme, Maragall le ha demostrado que es una pieza importante para él. -La posición en una lista significa un compromiso para ejercer de diputada. No debe confundirse con una hipotética presencia en un futuro gobierno. Además, lo primero es la salud y tengo una enfermedad crónica por la que tuve que dejar la gestión municipal porque no tenía fuerzas para seguir siendo la alcaldesa de Santa Coloma, que es la acción política que más me gusta. -Es decir, lo que no se ve en ningún caso es como consellera en cap. -No, en ningún caso. Ese lugar corresponde a Joaquim Nadal, está claro. ¿Cómo consigue una guerrista, porque usted ha sido guerrista... -Sentimentalmente, siempre. ¿Cómo consigue ser tan importante para Pasqual Maragall, que está en las antípodas del guerrismo? -Es cierto que siempre he tenido una relación con el guerrismo, pero sobre todo con la figura de Alfonso Guerra. Nunca he formado parte, de manera organizada, del sector guerrista, siempre he tenido admiración, respeto y cariño por la figura de Alfonso Guerra, antes, cuando tenía poder, y después. -También por Felipe González. Usted es de los pocas personas que sigue siendo amiga de ambos. -Siempre dije que no me había afiliado a un club de fans. Yo no iba con la estampita de nadie, tenía un compromiso político. Felipe, Alfonso y otros representaban esos valores. -El guerrismo es una corriente opuesta a la de Maragall. ¿Cómo se conjuga eso en su caso? -Maragall y Guerra tienen perfiles políticos y personales diferentes, pero Yo provengo del sindicalismo Con esta tarjeta de presentación, o pese a ella, Manuela de Madre se ha convertido en baza imprescindible para Pasqual Maragall, líder del PSC TEXTO: IVA ANGUERA DE SOJO FOTO: YOLANDA CARDO ambos tienen en común la militancia con una opción de progreso desde hace muchos años. Tal vez haya matices en cuanto al modelo de Estado, pero el federalismo de Maragall es dar un paso más en el Estado de las Autonomías. ¿Se siente cómoda con el federalismo asimétrico de Maragall? -Hay cuestiones que a la militancia le son menos atractivas, a mí misma me interesa más el modelo de sanidad pública, la vivienda o cómo evitar la sangría de mujeres muertas a manos de sus maridos que el federalismo. Pero alguien tiene que organizar el modelo de Estado. Es verdad que el federalis- No he oído las declaraciones del director de Egunkaria pero quiero creer que en España no se tortura mo no es lo que piden las masas, pero debemos tener claro que también significa, por ejemplo, más capacidad para decidir sobre la escuela pública- ¿El PSC ha caído en el discurso deCiU al hablar de modelo de Estado? -No, porque a CiU lo que le ha interesado siempre es decir que el resto eran los malos y que lo que no teníamos aquí era por culpa de otros. Después de 23 años, eso ya no cuela. ¿Es posible todavía un pacto CiUPSC después de las autonómicas? -Lo creo muy difícil aunque la experiencia te enseña que casi todo es posible. Posible sí, probable no. ¿Cómo ve el PSOE de Zapatero? -Bien. Rodríguez Zapatero ha generado una nueva ola de ilusión. Le veo con mucha fuerza y muy convencido, me recuerda, en parte, a Felipe González. -Le acusan de adaptar su discurso al escenario. -No, eso es lo que dice el PP. -En el PHN, por ejemplo, se han defendido posturas diferentes. -Ha habido matices en Aragón, Valencia y Murcia. El agua se debe repartir, pero con una nueva cultura del agua. El agua es de todos, pero yo no estoy de acuerdo con lo que ha dicho un ministro, que los campos de golf son necesarios. Podemos vivir sin campos de golf. ¿Qué opina del cierre de Egunkaria que Maragall critica, y de la denuncia de torturas de su director? -Han pasado tres semanas y hay muchas dudas planteadas sobre qué ha motivado ese cierre. En cuanto a las declaraciones de su director, no las he oído, pero en cualquier caso quiero creer que en España no se tortura. -El PSC acostumbra a tener posturas más a favor del nacionalismo vasco que el resto del PSOE. -No, lo que pasa es que aquí no nos están matando. El clima de asfixia del País Vasco no es comparable y la distancia permite observar con más frialdad. El PSC defiende el diálogo y deja abiertas algunas puertas que el PP cierra. La situación en el País Vasco no la vive igual un militante vasco que uno andaluz o catalán. -Usted que ha sido inmigrante... -Y lo soy. -Ahora está muy integrada. -Sí, pero los unos somos los unos, y los otros son los otros. ¿Y eso es bueno o malo? -Es bueno, sobre todo para nuestros hijos, que no han vivido el viaje. ¿Cómo ve la nueva inmigración, salvando las diferencias? -Cultural y religiosamente es muy diferente. Se vive mal tener cerca la pobreza, porque significa repartir, y repartir lo poco que hay cuesta. ¿Seremos capaces de gestionarla? -Se debe controlar desde los países de origen, saber cuántos inmigrantes puede asumir cada comunidad. Necesitamos la mano de obra, y aumentar los presupuestos destinados a servicios. El Estado del Bienestar se ha ido adelgazando con la política de menos impuestos. La gente no quiere 5.000 pesetas menos de retención al mes si eso debilita los servicios públicos. -La mayoría vota ese discurso. -Ya lo veremos en las urnas.